dimecres, 19 d’agost del 2009

Not Goodbye.

- Te pediría que no prolongaras más esto. Si me quieres quédate, si lo que intentas decirme es que necesitas o quieres irte -titubeó unos segundos, intentando desatar el nudo que crecía cada vez más en su garganta-, vete. No me prometas nada más, a poder ser, y si decides marcharte llévate contigo todas esas promesas antes de que las queme y me inyecte las cenizas. ¿Algo más?

- …

- Te quiero -le oí decir.

Algo me quemó el corazón, quizás esa poca agonía que nunca me había abandonado, quizás el amor que se rompía, algo se desmembraba en mí e incluso la cordura se disculpaba cordialmente comunicándome su huída. Coger mi propio camino era morir.

- No pienso irme, no puedo irme. He puesto mi maldita vida en todas esas pequeñas promesas, hermosos juramentos de amor eterno. No voy a partir, no hoy, a no ser que me lo pidas. Aun así si quieres vender mis promesas puedes hacerlo -le repliqué- quizás me odies y desees hacerlo pero… permíteme decirte algo: no te van a dar más de cinco dólares por ellas. Mi vida no vale nada.

2 comentaris:

  1. Su vida no valía nada sin el. Puso cada suspiro en esas promesas. Y si las vende, todo lo que le quedará es nada.

    besos!

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